El domingo 5 de enero de 2025 falleció el Rvdo. Sr. D. José Rodríguez Martínez, Párroco emérito de San Miguel de Taboadela, Santa María de Torán y San Jorge de Touza y profesor emérito del Seminario diocesano.

Semblanza por José Pérez Domínguez (publicada en La Voz de Galicia [06.01.2025]:

Ordenado sacerdote en el año 1959, su primer destino, y yo diría que el definitivo, fue el de formador del Seminario Menor y profesor titulado de francés y gallego. Don José fue mi primer formador y profesor en el Seminario Menor en el año 1960.

Los recuerdos que tengo de él son entrañables. Un trato afable, cariñoso y muy cercano, algo esencial en los primeros años de internado, no fáciles al principio; alegre en trato y en la manera de saber llevar a los niños, nos transmitía ilusión en el aprendizaje de valores y contenidos académicos.

Levantarnos temprano, hacer las oraciones de la mañana, el desayuno y las declinaciones del latín (el rosa rosae…) ¡Cuánta añoranza y qué felices éramos caminando a su lado! Lo que hoy nos parece tan problemático, en aquel entonces lo disfrutábamos de contentos.

En estos últimos días recordaba una anécdota que me aconteció con él: era a finales de mayo, después del recreo de las tres de la tarde, con calor, sudor y cansancio; subimos al salón de estudios, nos sentamos para estudiar o repasar algún tema y me quedé dormido como una sopa. Silencioso se me acercó y me gritó: «¡Pérez Domínguez!» Pensé que se me venía el edificio encima. Me calmó y me dijo, sonriente: «Tranquilo, hace calor, ¿verdad?».

Pasado algún tiempo, como trece o catorce años, de vuelta de mis estudios en Roma, me encuentro de nuevo con don José, prefecto de disciplina de bachillerato, y yo, como director espiritual del mismo ciclo. ¡Cuántas cosas aprendí con él, cuántas cosas me aconsejaba a la hora de orientar a los alumnos de bachillerato! Y cómo me enseñó a tratar a los jóvenes desde la comprensión, el amor y la jovialidad. Y, cuando pensaba que todo me lo sabía y que todo lo tenía controlado, me corregía como amigo y me decía: «Eso nos ha pasado a todos». Fue para mí como un verdadero padre.

Don José fue el primer profesor titulado de francés y gallego en el Seminario Menor. Don José, con su condiscípulo don Orlando, viajaban a Francia para practicar la lengua gala. Ellos incorporaron la revista París Match a la biblioteca del Seminario para aficionar a los alumnos a leer la lengua de Víctor Hugo.

Colaboró muy estrechamente con don Perfecto Sulleiro a la hora de homologar los estudios del Seminario. Con su humildad y talante alegre, don José también prestó a la diócesis buenos servicios en pastoral parroquial.

Ya profesor externo del Seminario, después de quince años de internado, estuvo adscrito a la parroquia de la Santísima Trinidad, donde dirigía el coro parroquial, y fue párroco de San Miguel de Taboadela, de Santa María de Torá y de San Jorge de Touza.

El funeral tendrá lugar el martes día 7 de enero de 2025, a las 15:45 h. en la iglesia de Santa Eufemia La Real del Centro. Seguidamente se le dará sepultura en el Cementerio Parroquial de Santa María de Vilar de Ordelles, Esgos.

El velatorio se encuentra en la capilla de la Casa Sacerdotal (C/ Lamas Carvajal 9).