El miércoles 21 de enero se inauguraban en el Liceo de Ourense a las 20:00 horas las jornadas de la XVII Semana de Teología, con las palabras de apertura del Obispo de Ourense, Monseñor Lemos Montanet, quien señalaba que la expresión volver la fuente, lema de esta edición de la Semana de Teología, sugiere un movimiento de discernimiento, de conversión, un reto vital en un contexto cultural marcado por la fragmentación y el cansancio espiritual. Volver a la fuente es dejarse regenerar, dejarse cambiar por dentro.
El profesor del Instituto Teológico Divino Maestro, D. Tito Suárez Pérez, era el encargado de presentar al primero de los ponentes de este año, D. Pedro Fernández Castelao, profesor de la Universidad de Comillas, quien comenzaba su intervención con una interesante reflexión sobre la posibilidad de que el ser humano ofrezca un amor incondicional, continuando con el planteamiento de la esperanza de una vida absolutamente plena y libre de mal, es decir, la esperanza de la salvación, y el límite infranqueable que supone, para ello, la muerte. En este sentido, y en relación con el tema de la conferencia, «El ser humano y su sed de salvación», constataba el ponente que el ser humano tiene sed de salvación, de algo que vaya más allá de los límites que impone la vida, y que si bien esa sed no prueba la existencia de una fuente, sí prueba que el agua nos pertenece constitutivamente: si tenemos sed, es porque somos agua. Esa sed no probará que haya agua fuera de nosotros, pero sí prueba que está en nosotros, de modo que, trasladando esa reflexión al tema de la religión, si el ser humano tiene sed de plenitud, de infinito, tiene sed de Dios, porque, de algún modo, Dios está presente en nuestra propia constitución humana.