La Catedral de Ourense acogió el domingo 2 de febrero la XXIX Jornada de la Vida Consagrada, presidida por el Sr. Obispo, con el lema «Peregrinos y sembradores de esperanza».

 

A continuación la jornada prosiguió en el Colegio de la Purísima.

 

Esta Jornada anual se centra en las personas que, a través de la consagración, dedican su vida por completo a Cristo. Con ello, el encuentro busca dar a conocer la figura de las personas consagradas y sus testimonios para mostrar el valor de ellas. Esta Jornada destaca la belleza de la vocación de las personas consagradas, una cualidad que nace de las alegres noticias que portan y transmiten. En el marco del Año Jubilar, la Iglesia llama a todas las personas a ser «peregrinos y sembradores de esperanza». Un camino hacia Dios propio de todos los bautizados y que anticipa los dones celestiales en la peregrinación. Con todo ello, el mensaje de la Jornada de la Vida Consagrada presenta a estas personas como estandartes de dicha peregrinación que, a su vez, esparcen las semillas de la esperanza en su camino.