En la mañana del sábado 28 de septiembre era ordenado sacerdote, de manos de nuestro Obispo, en la iglesia del Seminario Mayor, D. Francisco Martín García Amboage, hasta el momento diácono perteneciente al Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater y que desarrolló su labor durante los últimos meses en la parroquia de Santa Teresita.
«Hoy es un día para dar gracias al Señor por el don que nos concede», destacaba Monseñor Lemos Montanet en su homilía, «especialmente en los momentos que estamos viviendo, en que el don de la vocación sacerdotal es un regalo escaso. Hoy se te confiere, Martín, el don de Dios concedido a la Iglesia, el ministerio presbiteral: serás marcado con un carácter nuevo, especial, imborrable, definitivo, indeleble. Quedarás identificado con Cristo sacerdote, siervo, esposo, cabeza y Pastor de la Iglesia».
«No estás solo», continuaba el Sr. Obispo, «tu vocación ha nacido en el vientre fecundo del Camino Neocatecumenal. Sé fiel a esas realidades que constituyen los elementos fundamentales de tu praxis espiritual y hacen más fuerte tu vida sacerdotal: Palabra, comunidad y Eucaristía. Cuida mucho tu contacto con la Palabra de Dios, léela y escúchala diariamente. Que tus hermanos laicos te vean rezar. Es necesario que nos vean rezar. De manera especial quiero subrayar la importancia de la Liturgia de las Horas, rezada, vivida y contemplada con entrega».


