Un año más, los días 8 y 9 de septiembre, Ribadavia honró con toda solemnidad a la Virgen del Portal. El primer día a las 10.30 la hermosa imagen de la Virgen, acompañada de la banda La Lira, procesionó a hombros de los porteadores de la Cofradía del Portal por las calles de la villa. Dicho acto se vio concurrido por numerosos fieles, vecinos y devotos de la Virgen patrona del Ribeiro, figurando en la presidencia la corporación municipal con su alcalde d. César Fernández, acompañado de los regidores de los ayuntamientos de la comarca.

 

Finalizado el recorrido en la iglesia de santo Domingo, dio comienzo la Eucaristía solemne presidida por el Cardenal D. Carlos Osoro Sierra, Arzobispo emérito de Madrid, quien en su homilía invitaba a mirar la imagen del Portal: «En su regazo nos entrega a su Hijo quien por nosotros dio su vida. Acojamos lo que ella nos dice como en las bodas de Caná: Haced los que Él os diga, Que nos dice Jesucristo: Amaos los unos a los otros.» Como parte de la festividad el alcalde de Avión d. Antonio Montero, encargado este año de la ofrenda mariana, pidió amparo a la Patrona para O Ribeiro.

Concluida la misa solemne d. Pablo César en nombre de la Comunidad Parroquial, agradeció a las autoridades presentes, a los porteadores de la Cofradía del Portal, a todos los colaboradores y especialmente a D. Carlos Osoro, su presencia, sus palabras y el haber presidido la Eucaristía en este día tan señalado para la villa. Antes de finalizar y como recuerdo de esta fecha, se le hizo entrega de un cuadro de la Virgen del Portal, para que ante ella siga teniendo presente en sus oraciones a esta comarca tan devota de Nuestra Señora.

 

Tras saludar a las autoridades, cofrades y numerosos fieles, D. Carlos compartió un encuentro con los sacerdotes del arciprestazgo.

 

El acto principal del día 9 tuvo lugar a las 18:30 con el comienzo de la Eucaristía presidida por D. Juan Carlos Bande Miranda, quien presidió y predicó la novena, invitándonos a avivar nuestra fe imitando las virtudes de la Virgen Nuestra Madre. Al finalizar se inició la procesión del traslado de la imagen a su santuario, la capilla del Portal. Esta procesión de corto recorrido, reúne a muchos devotos en la explanada del templo para despedir la imagen en la entrada a su capilla, dando gracias por lo vivido y pidiéndole que siga velando a lo largo del año por estos sus hijos. Es entonces cuando como despedida y en medio de gran emotividad, se entona con fervor la Salve.

 

Este año fue la banda de Vilaboa quien con sus acordes, dio por finalizados los actos litúrgicos de este año.