En esta peregrinación a Medjugorje, los jóvenes de la Diócesis, este domingo han hecho una parada en Milán.

Han sido acogidos en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Redecesio, a la que agradecen su entrega y disponibilidad. 

Durante la jornada han disfrutado de la ciudad, visitando, entre otros lugares, la Catedral y la Basílica de San Ambrosio. 

El lunes fue el día en que nuestros jóvenes llegaron a Medjugorje, meta de esta peregrinación. Fue un día muy intenso, lleno de momentos de fe; tiempo para las confesiones, para catequesis, para el encuentro con cientos de personas llegadas de muchas partes del mundo. Por la tarde participaron en la misa internacional en la explanada de la iglesia parroquial. 
Ya por la noche, los jóvenes rezaron el rosario mientras subían al lugar de las apariciones de la Virgen. Al llegar al alto de monte, los peregrinos vivieron un momento intenso de oración, casi media hora de silencio mirando a la imagen de nuestra Madre.
El martes a primera hora de la mañana celebraron la Eucaristía, dando gracias por tantos regalos concedidos, y partieron hacia Dubrovnik, donde se encuentran en estos momentos.