En el marco de las Jornadas de formación en el ámbito del Sostenimiento que se celebran en Madrid los días 8 y 9 de octubre y en las que está representada la Diócesis de Ourense, a través del Vicario episcopal para el Patrimonio y el Sostenimiento y de la Directora de la Oficina de Sostenimiento de la Diócesis de Ourense, se ha hecho entrega, en un acto celebrado en el Seminario de Getafe, tras una Eucaristía celebrada en el Cerro de los Ángeles, de los premios Iglesia Sostenible, que este año reconocen la labor del Colegio Seminario Menor A Inmaculada de Ourense.
El Rector del Seminario Menor, D. Segundo Fernández Movilla, y el profesor del centro Álvaro Leis Rodríguez, que coordina los proyectos vinculados al Sostenimiento, se desplazaban a Madrid para recibir este reconocimiento, destacando que “en el Seminario Menor A Inmaculada de Ourense entendemos la sostenibilidad no solo como el cuidado del medio ambiente, sino como una forma de educar: aprender a cuidar, reutilizar, mejorar y transformar aquello que hemos recibido. Desde hace varios años, los proyectos educativos que desarrolla nuestro alumnado buscan trascender el aula y tener una utilidad real y duradera. De este modo, los conocimientos científicos, tecnológicos, artísticos y académicos se ponen al servicio de proyectos concretos que mejoran los espacios del centro y su entorno, fomentando al mismo tiempo el trabajo en equipo, la creatividad, la responsabilidad y el sentido de pertenencia. Esta filosofía ha permitido transformar progresivamente tanto el monte que rodea el Seminario —mediante su limpieza, reforestación, recuperación de senderos o la creación de la Ruta das Árbores— como numerosos espacios interiores, implicando directamente al alumnado y al profesorado en su diseño y realización. La reutilización y reparación de materiales, el aprovechamiento de los recursos existentes y la continuidad de las actuaciones hacen que cada proyecto deje una huella que otros pueden seguir cuidando y mejorando. En definitiva, buscamos que nuestros alumnos descubran que cuidar los espacios es también una forma de cuidar a las personas que los habitan, haciendo de la sostenibilidad una experiencia educativa, comunitaria y coherente con la misión de la Iglesia”.
